El reconocido agricultor y personaje del momento de la vida pública alvaradense, el ingeniero Samuel López Angulo, mejor conocido como “El Hombre del Sombrero”, reunió a más de 800 madres provenientes de varias comunidades del municipio de Salvador Alvarado para celebrar el Día de las Madres en un evento que, según los asistentes y los organizadores, terminó por superar todas las expectativas.

En su mensaje el ingeniero Samuel López Angulo les dijo: “Este un pequeño detalle, pero muy significativo para todas ustedes en su día, queremos mi familia y yo que lo disfruten y que se la pasen muy bien todas, yo me siento muy contento de ver caras alegres, lo hago de corazón y nos llenamos el alma y quiero que se sientan en confianza”.

Fue en un conocido salón de fiestas de Guamúchil en donde partir de las 9 de la mañana y hasta después de la 1 de la tarde donde se vivió una gran jornada marcada por la convivencia, el reconocimiento y la alegría a las reinas del hogar. El lugar lució abarrotado.

Las asistentes disfrutaron de desayuno, rifas de regalos, música en vivo y de un ambiente festivo en donde no faltaron el baile ni las muestras de entusiasmo y de cariño de entre todas las personas asistentes.

El festejo incluyó la impresión de 1,365 boletos para las rifas de regalos, además del servicio de cerca de mil platillos de comida, e incluso, fue necesario solicitar traer más alimentos para asegurar que ninguna invitada se quedara sin comer. Hay que decirlo recio y quedito: el evento dejó una enorme huella.

Según comentaron los organizadores, esta celebración fue posible gracias a recursos aportados por el propio ingeniero Samuel López Angulo y al gran respaldo de amigos cercanos que contribuyeron para hacer realidad este gran festejo.

Más allá de los números o de la logística, el encuentro volvió a reflejar una característica que muchos identifican con el llamado: “Hombre del Sombrero”: la cercanía constante con la gente que quiere a Samuel.

Porque hay acciones que se anuncian y otras que simplemente se realizan. Y en toda la región del Évora, especialmente en el municipio de Salvador Alvarado -Guamúchil- este festejo no pasó para nada desapercibido.

Al contrario, volvió a poner sobre la mesa el poder de convocatoria que tiene le ingeniero Samuel López Angulo quien ha construido con el paso del tiempo. Porque en política y en la vida pública, las señales rara vez aparecen por casualidad.




















