Primer Informe de Juan de Dios: reflexiones desde el pasmo. El flamante alcalde de Culiacán, el arquitecto Juan de Dios Gámez Mendívil, se alista para rendir su primer informe de gobierno a finales de octubre. Aún no se sabe si será un mitin al aire libre o ceremonia cerrada en el cabildo. Pero sea lo que sea, el libreto ya lo conocemos: cifras maquilladas, aplausos de rigor y mucho optimismo institucional. Mientras tanto, la ciudad sigue siendo la misma: Culiacán, capital del miedo, en donde la violencia dicta los horarios, las rutas y los silencios. A un año de la guerra interna del Cártel de Sinaloa, el alcalde prepara su informe “muy a su estilo pasmado”, como quien intenta convencer al espejo de que todo va bien. “El informe permitirá hacer una reflexión”, dijo el arquitecto. Y sí, vaya que urge reflexionar, sobre todo cuando las balas suenan más que las obras públicas y los jóvenes siguen encontrando más oportunidades en la delincuencia que en el empleo formal. Preguntas que flotan sin respuesta: ¿Por qué Culiacán sigue siendo la ciudad más violenta del estado y una de las más peligrosas del país? ¿Qué habría que hacer distinto, más allá de promover torneos deportivos y festivales culturales que parecen frivolidades frente a la sangre derramada? El primer informe de Gámez Mendívil llega con un reto enorme: pasar del discurso a la realidad. Porque si de algo está cansada la gente en Culiacán, es de informes que suenan a simulacro de gobierno. Y ojalá esta vez, entre tanto “reflexionar”, alguien se atreva a actuar y que no les gane el miedo…
Todo parece indicar que el todavía gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, decidió guardar la guadaña con la que acostumbraba cortar cabezas dentro de su gabinetazo. Al menos por ahora, porque aún le quedan dos años de sexenio y un amplio inventario de cuellos pendientes. Pero por si las dudas -o por si las moscas- los miembros del gabinete aplican el viejo refrán: “si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. Y vaya que hay quienes ya tienen el champú listo. Dicen que la flamante titular de la Secretaría del Bienestar y Desarrollo Sustentable, María Inés Pérez Corral, presentó su renuncia al mandatario estatal. Y, como ya es costumbre, Rocha Moya tuvo que salir otra vez a desmentir la especie. Aunque ya se sabe, como dice otro sabio refrán: “quien mucho se despide, pocas ganas tiene de quedarse”. Así que, entre rumores, barbas mojadas y cabezas frías, el gobernador puede haber guardado la guadaña, pero no la lista…
¿Quién compra autos en Sinaloa? Solo los blindados del poder. Las ventas de automóviles en Sinaloa se han desplomado vertiginosamente: 9,479 unidades menos entre septiembre de 2024 y agosto de 2025. La caída le ha costado al sector automotriz más de 4,396 millones de pesos. Pero claro, ¿Quién puede darse el lujo de comprar un auto nuevo en estos tiempos? En un estado en donde la economía patina más que las llantas en lluvia, los únicos con motor encendido son los de siempre: los que tienen la “defensa automática” del gobierno. El ciudadano común apenas puede llenar el tanque, mientras los funcionarios estrenan camionetas con vidrios polarizados y placas oficiales. La movilidad en Sinaloa se volvió un privilegio, no un derecho. Así que sí, las ventas caen, las agencias se desesperan y los vendedores rezan. Pero los del poder siguen acelerando… aunque sea sobre el pavimento de la desigualdad…
Reforma al amparo: el poder sin freno. Entre gritos, pancartas y advertencias, los diputados de MORENA y sus aliados aprobaron la reforma a la Ley de Amparo, esa misma que -paradójicamente- nació para frenar los abusos del poder. Con el voto mayoritario y el respaldo de la aplanadora legislativa, revivieron el polémico artículo transitorio que abre la puerta a la retroactividad, es decir, a que los actos del gobierno puedan ser revisados con nuevas reglas… a conveniencia del propio gobierno. Según el discurso oficial, la reforma busca “modernizar el juicio de amparo”, hacerlo “más eficiente” y “evitar abusos procesales”. Traducción: menos obstáculos para el poder, más obstáculos para el ciudadano. La oposición y diversos expertos advierten que el verdadero propósito es otro: debilitar el último dique que protege a los mexicanos de los excesos del Estado. Con esta reforma, el amparo -esa herramienta que alguna vez fue escudo- corre el riesgo de volverse una simple formalidad digital al servicio del poder político. Así, mientras el Congreso presume “modernización”, la justicia mexicana podría estar dando un paso atrás. Porque cuando el amparo deja de proteger al ciudadano y empieza a proteger al gobierno, ya no estamos hablando de justicia… sino de obediencia…
Riesgos de la nueva ley de amparo. El amparo ya no te protegerá: el poder sin contrapesos. ¿Qué es el amparo? Era -porque después de la reforma, habrá que hablar en pasado- el escudo legal del ciudadano frente a los abusos del gobierno. Antes, si te clausuran el negocio sin razón, el amparo te lo mantenía abierto hasta que un juez decidiera. Ahora, con la nueva reforma, el mensaje es claro: aguántese y luego veamos. Se eliminan las suspensiones provisionales. Si te congelan tus cuentas, no las tocas. Si te meten a prisión preventiva, ahí te quedas. Si te clausuran el negocio, que Dios te ampare, porque la ley ya no. Las consecuencias son brutales: justicia que llega tarde -cuando ya quebraste-, familias arruinadas, periodistas y organizaciones silenciadas, ciudadanos desarmados ante el poder. El nuevo lema parece ser: “obedecer primero, reclamar después… si es que sobrevives económicamente para hacerlo”. Así funcionan las dictaduras, estimado lector. En Venezuela y Nicaragua, no encarcelan con balas, sino con leyes. Y ahora México parece estar tomando nota. ¿Queremos un país en donde el poder sea intocable y el ciudadano se quede indefenso? Usted tiene la palabra, mientras todavía pueda usarla…
Reforma a la Ley de Amparo: la justicia en oferta… pero no para todos. La reforma a la Ley de Amparo es, sin rodeos, pro gobierno. Y tan pro gobierno, que amenaza con volver a los ciudadanos simples espectadores del poder. Preguntas obligadas: ¿Pone en riesgo a los ciudadanos? ¿Qué pasa con la retroactividad de la ley? ¿Y con la prisión preventiva oficiosa? ¿Dónde queda la presunción de inocencia? Porque si la justicia se aplica según convenga, la Constitución se convierte en papel decorativo. Si esta reforma se aprueba tal como viene desde el Ejecutivo, el juicio de amparo dejará de ser un derecho accesible para todos y se transformará en un privilegio legal para los que pueden pagarlo. Ya no se podrá defender colectivamente a quienes sufran abusos de autoridad o leyes inconstitucionales. Cada quien que se rasque con sus propios recursos y su propio abogado caro. En resumen: la justicia dejará de ser un derecho y se volverá un lujo, con factura y recibo deducible de impotencia. Porque mientras el gobierno habla de “transformación”, lo que realmente está transformándose es el concepto de defensa: de “garantía ciudadana” a “servicio premium para pocos”. En México, el amparo nació para protegernos del poder, pero con esta reforma, el poder se ampara de nosotros los ciudadanos…
FONDEN: el fondo que se fue y se llevó la esperanza. Con cada desgracia natural, el pueblo vuelve a añorar al extinto FONDEN. El ex presidente Andrés Manuel López Obrador impuso la idea de que aquel fondo era un pozo de corrupción neoliberal, y bajo ese argumento, desapareció. Pero la realidad, tozuda como siempre, muestra otra cara: en los tiempos del FONDEN la ayuda llegaba de inmediato. Hoy, la gente debe esperar a que pase la emergencia para que los “servidores de la nación” hagan su censo, llenen sus formularios y decidan -desde el escritorio- quién merece y quién no merece apoyo. La pregunta es inevitable: ¿En dónde quedaron los miles de millones del FONDEN? Porque antes, en los tiempos de la “corrupción”, al menos el dinero estaba ahí. Y hoy, en los tiempos de la “honestidad valiente”, el dinero desapareció, junto con la protección para los damnificados. El pueblo, una vez más, queda a la buena de Dios y al mal del gobierno. Así que, estimado lector, la pregunta final se responde sola: ¿En qué tiempo estaba mejor el pueblo?…
Los que Sheinbaum mandó callar, hoy gritan por los que ya no están. Estudiantes de distintas Facultades y Escuelas de la Universidad Veracruzana, los mismos que hace apenas unos días encararon a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo -y que ella misma mandó callar con un gesto de soberbia-, marcharon en seis ciudades de la entidad. No lo hacen por protagonismo, ni por consigna: marchan porque decenas de sus compañeros están desaparecidos tras las devastadoras inundaciones en la región Poza Rica-Tuxpan. Mientras el gobierno federal presume su “coordinación ejemplar”, la realidad se ahoga entre el lodo y la burocracia. Los jóvenes buscan a los suyos con las manos, mientras el Estado los busca con discursos. Y pensar que hace unos días los callaron por “no respetar el turno de palabra”. Hoy, sus voces retumban por quienes ya no pueden hablar. Y sí, ciertamente que esto no debería de estar pasando, pero desgraciadamente es la triste realidad con la 4T…
Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…
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