Sin Redundar – Carlos Avendaño

México contra Inglaterra: ¿Qué equipo tenía más posibilidades de ganar? Antes de conocer el resultado del partido de ayer domingo, según nuestro somero análisis y cruce de opiniones varias, todo indicaba que los dos equipos tenían grandes posibilidades similares de ganar, pero la ventaja parecía estar ligeramente a favor de Inglaterra debido a su poderío ofensivo. Inglaterra había mostrado capacidad para generar muchas oportunidades de gol, con jugadores como: Harry Kane y Jude Bellingham, quienes tenían muy buen desempeño en momentos clave. Por otro lado, México había demostrado solidez defensiva al no recibir goles en todo el torneo del mundial y el tener un récord impresionante en el Estadio Azteca, con 70 victorias, 17 empates y tan solo 2 derrotas en 89 partidos jugados. Otro punto importante era que la altitud y la familiaridad con el estadio, podrían haber sido factores por demás importantes para favorecer a México. Las predicciones y las probabilidades en algunas apuestas eran: Inglaterra ganaba: +135 a +145. México ganaba: +200 a +220. Empate: +210 a +220. Algunos expertos predecían que el partido podría irse a los tiempos extra después de un marcador alto, con un posible resultado de Inglaterra 2, México 2. Otros consideraron que México podría evitar la derrota en tiempos regulares, considerando su récord en casa y la dificultad que Inglaterra había mostrado en la defensa. Al final de cuentas, el resultado terminó siendo: Inglaterra 3 VS México 2. Pues resultó que él ¡Y sí sí! Pues no llegó, pero la lucha se hizo. ¡Viva México Cabrones!…

Dos meses de silencio y las preguntas siguen ahí. En política, el silencio también comunica, y cuando quien guarda silencio es un gobernador con licencia, el mensaje suele ser más estruendoso que cualquier conferencia de prensa. Se cumplieron dos meses desde que Rubén Rocha Moya solicitó licencia para separarse del cargo de gobernador de Sinaloa, argumentando que lo hacía mientras se desarrollaban las investigaciones relacionadas con los señalamientos públicos que lo involucran. Desde entonces, su presencia pública ha sido prácticamente inexistente porque nadie absolutamente nadie sabe en dónde está escondido y de quien se esconda porque como dice el viejo y conocido refrán: “El que nada debe, nada teme”. Pero más allá de algunos mensajes difundidos a través de sus redes sociales, en los que informó que comparecerá ante las autoridades competentes, poco o nada se ha sabido de quien hasta hace un par de meses era el principal responsable de la conducción política del estado de Sinaloa. Y ahí comienza el problema. No porque un servidor público pierda automáticamente sus derechos al separarse del cargo, sino porque cuando se trata de un personaje de esta relevancia, la ciudadanía tiene derecho a conocer qué es lo que ocurre y cuál es el estado de los procedimientos que motivaron una decisión de tal magnitud. El vacío informativo termina convirtiéndose en el mejor aliado de la especulación, y cuando la información oficial escasea, los rumores ocupan su lugar. Esto nunca fortalece a las instituciones, sino que las debilita, y también coloca al Gobierno Federal frente a un desafío político. No necesariamente porque deba responder por decisiones personales de un ex gobernador con licencia, sino porque la falta de información alimenta la percepción de opacidad. La confianza pública no se construye con silencios prolongados, sino que se construye con explicaciones oportunas, información verificable y transparencia. Cada día que pasa sin claridad incrementa las preguntas: ¿En qué etapa se encuentran los procedimientos? ¿Qué avances existen? ¿Cuándo habrá información oficial? Estas son las interrogantes legítimas en nuestra democracia mexicana. Porque cuando un asunto de interés público permanece envuelto en total hermetismo, el costo político no sólo alcanza a quien está en el centro de la polémica, y también termina alcanzando a las instituciones encargadas de ofrecer respuestas. En política existe una regla sencilla, los vacíos nunca permanecen vacíos, siempre son llenados por interpretaciones. Y mientras el silencio continúe siendo la principal respuesta, las preguntas seguirán creciendo, porque las crisis pueden administrarse. Lo que resulta mucho más difícil es administrar la ausencia de información, y esto, al final de cuentas, casi siempre termina teniendo un costo político mayor que enfrentar los cuestionamientos de frente…

La primera prueba para la Tía Tere no fue la encuesta, fue el restaurante. Existen las encuestas, los estudios de opinión, los grupos de enfoque, y desde luego, está la prueba más temida por cualquier político, la calle, o en este caso que nos ocupa, está el restaurante. María Teresa Guerra Ochoa, la flamante diputada local con licencia y aspirante en el proceso interno de MORENA Sinaloa para la gubernatura, acudió a presenciar el partido entre México y Ecuador en un conocido restaurante de Culiacán. Lo que probablemente imaginamos como una bonita tarde de fútbol, terminó convirtiéndose en un inesperado termómetro político. Entre gritos de “¡Fuera Morena!”, la legisladora abandonó el lugar en medio de los abucheos de algunos asistentes. Un episodio que solo basta para concluir que así piensa todo Sinaloa, claro que no, pero tampoco puede desestimarse como si no significaran nada. Porque cuando un personaje público recibe una reacción espontánea de este tipo, el mensaje político merece poner muchísima atención. La escena deja una pregunta inevitable: ¿Cuántos de los aspirantes de MORENA soportan una caminata sin filtros por un mercado, una plazuela o un restaurante lleno de gente así? Porque una cosa es recorrer el estado rodeado de simpatizantes cuidadosamente convocados, pero otra cosa muy distinta, es encontrarse con ciudadanos que no estaban invitados al evento. Ahí no hay acarreados, no hay templetes, no hay maestro de ceremonias, y mucho menos aplausos garantizados, tan sólo existe el juicio directo de la gente. Conforme avance la carrera rumbo al proceso electoral del 2027, todos los aspirantes tendrán que enfrentar este difícil y duro examen. No el de las encuestas internas, no el de los discursos, no el de las fotografías para redes sociales, sino que el verdadero examen será el ánimo ciudadano que se vive al día de hoy. Este mismo ánimo que no puede maquillarse con ninguna propaganda, este que no se controla desde una oficina, este que aparece cuando menos lo esperan los políticos. Porque la calle tiene una virtud que ninguna encuesta posee, no miente por cortesía, pero cuando decide hablar, lo hace sin pedir ningún permiso. Ciertamente que la competencia apenas comienza. Pero si este episodio sirve como anticipo, más de un aspirante descubrirá que la candidatura no sólo se disputa entre los compañeros de partido, sino que también deberá de conquistar a una ciudadanía mucho más crítica, mucho más exigente y mucho menos dispuesta a regalar sus aplausos. Después de todo, los votos no se emiten en los restaurantes, pero ahí, muchas veces, empieza a escucharse el verdadero humor social…

Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…

Facebook: Carlos Avendaño   Twitter: @Carlosravendano   http://www.carlosavendano.mxhectormunoz.com.mx - lagaceta.me - entreveredas.com.mx - https://www.rrcnoticias.com/– nexusmedia.com – entreredes.com.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *